WikiLeaks
| Política - Global |
V. usted lo diseñó señor, quería que fuese infalible (…) sólo tenéis que miraros al espejo.
Pero ¿cuál es la plataforma de pensamiento sobre la que opera Wikileaks? Assange dio a conocer ya en los años noventa su credo de sumo sacerdote del hacktivismo: libre acceso a la información, que pertenece enteramente al dominio público; desconfianza profunda de toda autoridad constituida, y defensa de una descentralización extrema en la conducción de los asuntos políticos. Es decir, anglosajonismo en estado puro. Cuando la policía británica aparece sin armas vestida de azul, no es porque se confíe en la humanidad intrínseca de la delincuencia local, sino porque se recelaría del comportamiento de esa autoridad dotada de tan agresivos medios de coacción.
Escribe Bastenier en El País sobre la filosofía de WikiLeaks y Julian Assange.
¿A quién le puede gustar ser un peón de un juego cuyas reglas sólo puede imaginar y cuyas jugadas desconoce? Hasta el más audaz de los aventureros o el peor de los sadomasoquistas, quiere sentir en algún momento el control de lo que le pasa –incluso del primero diríamos que quiere domar lo salvaje y el segundo domarse a sí mismo- Porque todo persona tiene el pequeño sueño de ser dueño de su destino.
Nadie acepta el velo de la ignorancia sin más. Somos curiosos desde la infancia y sólo poco a poco nos domesticamos. Son los años y el adiestramiento cultural lo que nos impide mirar a los lados como animales de tiro. Quedan excepciones notables y escasas, como la de los grandes científicos, intelectuales, artistas, empresarios hechos a sí mismo o políticos. O personas anónimas, que aunque obligadas a tirar del sistema en la dirección marcada, logran sacar algo de tiempo para la Libertad o para planificar su escapada o la de los suyos de Matrix. Pero a la gran mayoría nos cuesta salir de la lógica de la necesidad y el azucarillo perfeccionada durante años. Siete versión van ya querido Arquitecto. Sólo así podemos tolerar con cierta indiferencia que la política internacional –quizás la que más nos afecte en un mundo que está globalizado- y la economía internacional –la que sin duda ninguna nos domina- marquen el camino de nuestra vida sin que tengamos nada que decir ni escuchar –salvo un Sí Señor al oír sus órdenes- Ahora que más medios técnicos y capacidades tenemos como individuos.
Pero el instinto está ahí –incluso para los lo tienen silenciado por otro instinto, como el miedo o el seguir a la manada- y nos dice que WikiLeaks no está trabajando contra nosotros, por mucho que nos digan que vendrá el lobo. Nos está enseñando parte del juego al que estamos sujetos y que hasta ahora sólo se nos permitía intuirlo a través del cine. Además ni siquiera nos está mostrando un camino para salir, su camino. Creo que nos intenta tratar como adultos y libres al transmitirnos una imagen del tablero y de nuevo nos considera adultos y libres cuando no nos da una salida como haría cualquier activista ideologizado. Porque no creo que WikiLeaks esté vendiendo antiamericanismo –yo desde luego no lo soy aunque pueda ser muy crítico con muchas de sus políticas, pero también aprecio en gran medida otras muchas-
Incluso existe un tercer momento en el que nos trata como adultos y libres. Cuando no responde a ninguna forma de combate antisistema y nos deja jugar a nosotros. No nos está vendiendo ningún cuento sobre una realidad alternativa alcanzable mediante una revolución de un día. Wikileaks utiliza medios privados de comunicación -alimentados por el Capital- de gran difusión y prestigio. WikiLeaks no se dirige a unos iluminados de la conciencia política a través de redes clandestinas, sino que mira al gran público. Esto no pretende ser la escena final de El Club de la Lucha. Al menos no lo parece de momento.
WikiLeaks ha dado luz a parte de la realpolitik. Aquella de la que nadie nos da cuenta y que vive del mensaje: lo hacemos por vuestro bien, estamos en guerra y no podemos dar pistas al enemigo, ten fe en mí porque estamos en el mismo barco, etc. Quizás ahora fuese nuestro turno, puede que tuviéramos que impulsar una idea de gobierno y estado que pregunte a los ciudadanos que principios y estrategias generales quiere para su vida internacional, que además cada cierto tiempo –no muy largo- tiene que ser de completo dominio público –teniendo en cuenta esta regla en cualquier estrategia de seguridad a largo plazo- Quizás deberíamos empezar a intentar ser adultos en lo internacional como un día lo intentamos en lo nacional –ahora que domina lo global-
PS: Los instintos no tienen por qué ser coherentes entre sí, no son teoremas ni un programa de software. Son herramientas que han servido a diferentes necesidades evolutivas o de diseño general. Por eso el miedo y la curiosidad pueden correr al mismo tiempo en un cerebro. Quién sabe si por eso mismo, o al menos de forma influyente, algunas personas son más conservadoras o más liberales. La biología…
PS2: Los secretos pueden servir para dos cosas: o permitir una estrategia de largo plazo, o para dar el nutriente necesario a aquellos que viven de la mentira constante. Y ¿Qué es más peligroso para un país? ¿No tener muchas estrategias secretas a largo plazo? O ¿Tener una élite -incontrolable por ningún poder democrático- al servicio de la desinformación con respecto de lo que pasa fuera?
PS3: No termino de entender la naturaleza de WikiLeaks, porque todo tiene una historia interna y la suya la desconozco. Pero hasta donde sé, actores así con lo hecho hasta ahora, no son un peligro para occidente y quizás sí su salvación. WikiLeaks nos recuerda que EEUU y la moderna Europa son fruto de valientes respuestas cívicas al Leviatán siempre amenazante.
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Ultima actualización ( Domingo 05 de Diciembre de 2010 10:42 )
