Acción política tras el padrón
| Política - Torrejón |
Si se queja la vecina, pues que venga la perrera
El gobierno de Torrejón de Ardoz (PP) ha anunciado que dejará de aplicar sus novedosos métodos de empadronamiento, considerados ilegales por la abogacía del estado. Aunque advierten que seguirán luchando contra el hacinamiento en las viviendas. Esperemos que esto no sea a base de entorpecer el proceso administrativo como se hacía hasta ahora: como exigir que sea el dueño el que tenga que ir a empadronar, exigir papeles de improbable alcance, y un largo etc. que puede poner las cosas tan complicadas como la propia norma tumbada.
Estoy convencido de que en su próximo editorial propagandístico se centrará en el tema. Recordarán que ellos no son xenófobos. Que Zapatero no hace nada contra los ilegales y carga el problema en los municipios, que PSOE e IU no hicieron nada por los españoles ni por los sin papeles y que sólo ellos se preocupan por el españolito pata negra y por el africano.Además tienen capacidad de hacer daño porque mueven mucho dinero en publicidad y curiosamente ocupan casi todo el espacio de los medios locales –ya saben que la prensa local no es prensa, ni siquiera ideologizada, es otra cosa-
Así que a la izquierda torrejonera no le queda otra cosa que coger la delantera. Primero para demostrar que se pueden defender derechos y deberes a la vez –de hecho es la única forma de conseguir los dos- y segundo para seguir denunciando cualquier campaña en la que equiparen inmigración con la caja de pandora. Yo lo intentaría, diría y propondría así:
Una opción política democrática y más una institución pública, tiene la obligación de ser estricta con la ley, con los derechos y con todas las normas aprobadas que organizan nuestra vida en común. Esa visión estricta va desde guardar la Constitución, aplicar la ley de extranjería, respetar la autonomía municipal y conservar los derechos humanos. Cuantas menos excepciones hagamos en menos trampas caeremos y menos problemas tendremos a la larga. No se puede decir como hacía este Ayuntamiento, que ellos resolvían un problema que la ley de extranjería y las políticas del Gobierno de España no hacían, para defender sus saltos legales. Porque entre otras cosas es absurdo reivindicar un cierto orden social saltándose ese mismo orden. ¿Qué podría decir el Ayuntamiento a un ciudadano que se saltase sus reglas? Desde luego no le podría decir que las reglas han de cumplirse porque están son producto de un estado de derecho y de una democracia asentadas en España; sino que se tendría que conformar diciendo que esas reglas van a misa porque él tiene la autoridad y la fuerza. Algo que puede hacer las delicias de los amantes de los superhéroes, pero que rascado puede tener funestas consecuencias, que cualquier ciudadano puede entender sea o no extranjero, a saber, que un gobierno que legisla arbitrariamente y en función de su fuerza o sus triquiñuelas no va a favorecer nunca el bien común sino simplemente su supervivencia, y además a cualquiera le puede tocar cualquier día ser su víctima si se cruza entre sus intereses, por más derechos que crea tener.
Así, restablecer las normas de empadronamiento no es una cuestión de extranjero sí o extranjero no, sino de legalidad. Y a partir de su cumplimiento el Ayuntamiento puede empezar a hacer política.
Por ejemplo, si el problema es el hacinamiento, el ruido y la inseguridad.
a) No se trata de inventarse una cantidad en metros cuadrados para no empadronar. Porque el hacinamiento va a seguir existiendo, ahora sin registrar. Sino al revés, de registrarlo para controlarlo.
Una posible forma sería tener catalogados todos los pisos del municipio que tengan una diversidad de ocupantes que no estén relacionados directamente. Dividir el problema por barrios, por bloques e incluso por pisos cercanos. Acercarse a recoger la opinión de los vecinos, ver si las condiciones generales se deterioran, hablar con los propios implicados, estudiar si los dueños de los pisos cumplen con la legalidad, si permiten que se realquile o no, buscar propuestas de mejora y en caso de necesidad hacer entrar la ley de mano de la policía. Más un largo etc. de operaciones diseñadas para este fin.
Lo fundamental es que el “Estado” entre en contacto con aquello que está desregulado u olvidado, con el consiguiente peligro de terminar en manos del más fuerte o del miedo. Pero para que el Estado llegue, la situación tiene que estar registrada –el padrón debe ser fiable- y tiene que estar bajo derecho.
b) Si el problema es el ruido o la inseguridad en la calle, igualmente se puede atajar sin necesidad de silenciar administrativamente nada.
Qué a las 3 a.m. hay un tumulto en un barrio haciendo una fiesta o hablando a gritos, pues se puede establecer una normativa municipal que lo prohíba. Se puede hacer una política de policía municipal que ayude con tal fin. Igual que se persigue el material pirotécnico se puede perseguir cierto tipo de concentraciones a altas horas de la madrugada sin tener que lesionar el derecho de reunión.
Qué los trayectos entre las zonas de copas o estas mismas pueden resultar algo inseguras, pues es tan fácil como dotarlo de presencia policial y de comunicación con el ciudadano. Igual que se hace con el recinto ferial donde se organizan las Fiestas. Que en un barrio se detecta cierto número de delitos. Pues lo primero que hay que hacer es ir a hablar con todos los vecinos. Convocando reuniones en un portal, por carta, lo que sea. Por lo general, los que de verdad saben cómo funcionan los bares de trapicheos y los delincuentes son los propios que lo sufren y lo ven a diario. Ellos son buenos informantes y pueden ayudar a coger al delincuente actuando. Y no hacer como hasta ahora, que se espera de ellos que denuncien y se enfrenten a solas al tribunal y al delincuente.
La cuestión es imaginar soluciones –quienes mejor lo pueden hacer son siempre quienes las sufren y la policía- y sobre todo ir a la raíz de los problemas: que es introducir el estado con sus normas y derechos allí donde manda la desidia o el más violento. Algo que es perfectamente compatible con la izquierda y que pone en apuros cierta demagogia de la derecha torrejonera.
Artículo publicado originalmente en Modo Explícito.
| Comentarios |
|
!joomlacomment 4.0 Copyright (C) 2009 Compojoom.com . All rights reserved."
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
Ultima actualización ( Jueves 28 de Enero de 2010 23:32 )
